Reflexión del Evangelio Dominical 04 de septiembre de 2022.

"El que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser mi discípulo".

 

Lc. 14, 25-33

Realmente, Jesús, parece que nos estás desanimando. ¿Por qué, en lugar de entusiasmarnos, nos dices que calculemos bien antes de seguirte? ¡Es la peor campaña del mundo! ¿Será, tal vez, que te importa muchísimo nuestra libertad? No quieres que te sigamos a ciegas; no haces falsas promesas, ni nos ofreces un camino más fácil que el tuyo.

Tú también te desprendiste de tu familia y cargaste tu cruz. Quien sabe si en estos días de desierto, cuando discernías tu camino, también te pusiste hacer cuentas, calculaste los precios, mediste tus fuerzas…

¿Cómo te decidiste?, porque tu “ejercito” de seguidores jamás sería competencia para los romanos, o los grupos que se te enfrentaron; pero algo te dijo que valía la pena. En tu debilidad, supiste que el Padre te fortalecía y eso es lo que cuenta, si hay fidelidad en el corazón.