Reflexión del Evangelio Dominical 14 de agosto de 2022.

“No he venido a traer la paz, sino la división”.

Lc. 19, 49-53

Las diferencias en la familia o con los amigos son dolorosas. Sin embargo, a veces discutimos por política, o incluso por un deporte. Aquello que nos apasiona nos lleva a tomar una postura, a veces enfrentada con la de los demás. La pregunta es, ¿Nos apasiona tanto la propuesta de Jesús, que estamos dispuesto a dar la cara y fijar una postura?

A veces cuesta más trabajo marcar una línea en las cosas pequeñas: un chiste machista, un comentario burlón, una opinión despectiva contra los pobres. Pero el fuego de Jesús tiene que ver con la justicia, con la inclusión, con la misericordia. ¿Compartes esa pasión? ¿Estás dispuesto a defenderla, aunque en algunos momentos las cosas ardan?