Reflexión del Evangelio Dominical 03 de julio de 2022.

“Alégrense más de que sus nombres están escritos en el cielo”.

Lc. 10, 1-12. 17-20

Hoy, como antes, Jesús nos envía a preparar el camino, y nos invita a llegar bendiciendo y ofreciendo paz. Notemos cómo, a pesar de que el mundo haya muchos “lobos”, se nos pide caminar con una actitud de bendición. No nos toca a nosotros decidir quién sí y quién no merece ser bendecido; no nos corresponde desear el bien. La bendición de Dios actuará en la medida en cada persona se abra a ella.

No es necesario insistir tercamente en compartir un mensaje con quién no desea recibirlo. El Reino de Dios se ofrece, no se impone. Compartamos con confianza la buena noticia del amor, y ojalá que, cada día, podamos regresar al Señor y, contentos, le contemos nuestros logros.