Reflexión del Evangelio Dominical de 03 de abril de 2022.

"¿Dónde estan los que te acusaban?

 

Jn. 8, 1-11

 

Podemos situarnos en el lugar de cada uno de los personajes; primero, de los acusadores, ¿Qué piedras tengo en la mano?, ¿de qué ascuso a los otros?, ¿qué tipos de faltas o pecados son los que merecen mis insultos, mis silencios, mis acusaciones?. Miremos el gesto silencioso de Jesús, que nos pregunta: ¿Estas libre de pecado?, ¿puedes situarte como juez de los demás?

Tambien podemos ser la mujer que espera temblorosa y con los ojos bajos ¿De qué se me acusa? ¿qué miradas siento a mi alrededor, juzgandome?. Si levantamos la mirada, podemos encontrarnos con la mireada serena y compasiva del Señor, y la sorpresa del perdón y de un nuevo comienzo.

Puede ser que seamos ambos: acusado y acusador, y qu etengamos una reserva  de piedras para usar en contra de nosotros mismos.

En cada uno de estos casos, Jesús nos dice: "Yo no te condeno. Vete y no vuelvas a pecar".