Reflexión del Evangelio Dominical 06 de marzo de 2022

"Está escrito: No solo de pan vive el hombre".

 

Lc. 1-13

Este pasaje es un recordatorio de que el Hijo de Dios se hizo verdaderamente uno de nosotros, y tuvo que enfrentar dudas y confusiones muy humanas, como las nuestras.

Hay mil cosas que pueden confundirnos: la presión del dinero fácil, o la de vivir en función de nuestras muchas "hambres" (la necesidad de aplausos, fama, reconocimiento...). También la ilusión de pensar que gracias a nuestra fe tenemos derecho de "inmunidad" frente al dolor o los peligros de la vida.

Jesús respondió a estas tentaciones desde la experiencia profunda de que, si Dios está en el centro, todo lo demás se pone en su lugar.

Cuando llegue la tentación, cuando estemos a punto de olvidar nuestros valores fundamentales, recordemos que Jesús está de nuestra parte, para salvarnos de nosotros mismos y nuestros demonios.