Reflexión del Evangelio Diario 27 de diciembre de 2021.

“El otro discípulo corrió más a prisa que Pedro y llegó primero al sepulcro”.

Jn. 20, 2-9

El apóstol Juan ha pasado en la tradición cristiana como el discípulo amado, quién gozó de un amor de predilección por Jesús. A él se le suele identificar, también, como el autor del cuarto Evangelio. Juan estuvo presente en los momentos cruciales de la vida de Jesús, antes y después de la Pascua. Él fue testigo de la resurrección, quién corrió más aprisa llegó primero al sepulcro y lo encontró vacío. Los testimonios quedan son, por lo tanto, de primera fuente. Colectan la memoria las palabras y las obras de Jesús, las cuales no han llegado por medio de su Evangelio. La Iglesia reconoce y festeja la labor del evangelista. ¡Qué gracia tan hermosa haber caminado junto al Hijo de Dios!, y de haber recibido el encargo de tener a María como madre suya.