Reflexión del Evangelio Diario 24 de diciembre de 2021.

“Nos visitará el sol que nace de lo alto. Hoy nos ha nacido el salvador”.

Lc. 1, 67-79

¿Cuánto amor nos tiene Dios que nos ha dado a su Hijo? Y nos ha revelado quién es. Dios no es poder, es compasión y misericordia. Dios es amor. La Encarnación de su Hijo es la respuesta de Dios a su creación. Tanto amor nos profesa Dios que ha enviado a su Hijo a redimirnos. No es por la fuerza, es a través de la ternura de un niño. La gloria de Dios no precisa las grandezas y portentos. El nacimiento austero de Jesús nos muestra que solo requiere de un pesebre, de un corazón dispuesto a aceptarlo. ¡Gloria a Dios en la tierra! ¡Gloria a Dios en el cielo! ¡Ha nacido el redentor! La creación entera se alegra, cante de júbilo. En esta noche santa Dios se ha hecho presente, ha interrumpido en la historia de modo admirable. En los brazos maternales de María, al cuidado de ellos José, reposa la vida, el Hijo de Dios por quién se vive. ¡Canten los cielos, canta la tierra, gloria y bendición, alegría y dicha! Alabanza al Padre que conmovido festeja junto a los ángeles y la creación entera del nacimiento del niño. Las estrellas en el firmamento destellan paz, amor, esperanza, gozo y alegría. Dios está en medio de nosotros.