Reflexión del Evangelio Diario 22 de diciembre de 2021.

“Ha hecho en mi grandes cosas el que todo lo puede”.

Lc. 1, 46-56

La oración del Magnificat es una bella oración que consta de dos partes. En su origen, era un himno que cantaba la alabanza y la gloria de Dios por sus obras realizadas en la historia de la salvación del pueblo de Israel. ¡Grande es Dios que ha hecho maravillas! El Evangelista toma el himno para dar paso a la otra parte de la oración: el presente de Dios en la concepción de su Hijo. Lo que antes fue promesa, ahora es cumplimiento. Si Dios es grande en el pasado por su misericordia, ahora es en el presente. Pero el presente de Dios, en Jesús, hará sentir el poder de su brazo, dispersará a los de corazón altanero, destronará a los potentados y exaltará a los humildes. A los hambrientos los colmará de bienes y a los ricos los despedirán vacíos. Anuncio y denuncia están presentes en el Magnificat.