Reflexión del Evangelio Diario 20 de diciembre de 2021.

“Concebirás y darás a luz un hijo”.

Lc. 1, 26-38

El relato de la anunciación que narra el evangelista Lucas presenta el origen divino de Jesús. Dios es quien toma la iniciativa. El Ángel Gabriel es enviado por Dios a la ciudad de Galilea, a un pueblo llamado Nazaret, para encontrarse con María. Dios es quién elige. Se ha fijado en la humildad de María, en ella ha encontrado gracia. Ella dará a luz un hijo. Dios es vida. El nombre del niño será Jesús, que significa “El Salvador”, pero también será llamado Hijo del Altísimo e Hijo de Dios. El Espíritu Santo, Dios mismo, cubrirá a María con su sombra. El Santo temor de Dios apodera de María, y de los labios saldrá una frase de las más hermosas del Evangelio: “Yo soy la esclava del señor, cúmplase en mí lo que me has dicho”. Lo divino y lo humano se unen en la fe y la humildad del sí de María.