Reflexión del Evangelio Diario 01 de diciembre de 2021.

“Jesús sana a muchos enfermos y multiplica los panes”.

Mt. 15, 29-37

La realidad que vio Jesús a la orilla del mar de Galilea lo conmovió. Tendieron a sus pies tullidos, ciegos, lisiados, sordomudos y muchos otros enfermos, pero también había muchos hambrientos. Todos esperaban la llegada de Salvador. Cuando el viniera, todo sería diferente, las desigualdades entre los seres humanos desaparecerían. El problema de la discapacidad no es la limitación física, sino el trato digno. El problema del hambre no es que no te no se tenga para comer, sino que otros desperdicien. Jesús se conmovió, no podía dejar las cosas así. En el monte no proclamó un discurso sobre bondad y sobre Dios. Curó a los enfermos y dio de comer a los que tenían hambre. La Iglesia tiene que ser como su Señor: debe rogar a Dios por todos, pero debe tener acciones concretas para los necesitados.