Reflexión del Evangelio Diario 28 de noviembre de 2021.

“Se acerca su liberación”.

Lc. 21, 25-28.34-36

El adviento es un tiempo de gracia que Dios concede a su Iglesia. Tiempo para meditar el misterio de la salvación que nos prepara para celebrar la conmemoración del nacimiento de Jesús, el hijo de Dios. Citó la palabra conmemoración para recordarnos que Jesús ya nació, y que cada año recordamos su nacimiento, para celebrar con esa alegría y misterio de amor que Dios nos tuvo al darnos a su Hijo, y recordarnos cuál es la grandeza de nuestra fe. Conmemorar, por lo tanto, es recordar un acontecimiento histórico o una persona mediante la celebración de un acto solemne o fiesta, especialmente en la fecha en que cumple su aniversario. Para nosotros, el nacimiento de Jesús no es una fiesta, donde hay luces, comida y regalos. Es la alegría de saber que Dios está con nosotros de un modo tan personal, en Jesús que podemos llamarlo Padre, ¡Que este Adviento sea un tiempo de oración, de reflexión, de paz y de cambios! Que prepare nuestro corazón para experimentar el gran amor que Dios nos tiene a su Hijo amado. Jesús ya nació y está con nosotros. Ésta es nuestra alegría.