Reflexión del Evangelio Diario 24 de noviembre de 2021.

“Todos los odiaran a ustedes por causa mía,

sin embargo, ni un cabello de su cabeza perecerá”.

Lc. 21, 12-19

El Evangelio de Lucas se escribió alrededor del año ochenta de la era cristiana. Un evento anterior había sucedido: la destrucción del templo de Jerusalén por Roma en el año setenta. Los judíos culparon a los cristianos de tal suceso, así como los romanos, con Nerón, del incendio de la ciudad de Roma. Las persecuciones, los golpes, los tribunales, la cárcel, el odio por ser seguidores de Jesús; las enemistades con las familiares, las traiciones entre hermanos y hermanas, fueron reales. Decidir seguir a Jesús implicaba arriesgar la vida y la estabilidad familiar y la social. Algunos murieron, otros más fueron torturados y lo perdieron todo. Hubo quien ante esto abjuró del nombre de Cristo por temor. Ser cristiano siempre ha sido algo más que portar un nombre.