Reflexión del Evangelio Diario 22 de noviembre de 2021.

“Vio a una viuda pobre que echaba dos moneditas”.

Lc. 21, 1-4

Dar lo que uno es, es la ofrenda que agradar a Dios. No es el cuánto, sino lo que se da desde el corazón. No es lo que sobra, sino lo que uno tiene para su propio bien. La vida cristiana no es una religión, sino una forma de vida; de nada sirven las apariencias. No es cristiano y qué más da, sino el que más da desde el corazón. El cristiano no es filantropía. El cristiano se nutre con la fe y con la oración. Para el cristiano, su amor a Dios, es lo que lleva a cambiar y brindarse a los demás. Las monedas de la viuda pobre eran de poco valor, pero antes Jesús yo son las más valiosas, no por lo que valen, sino porque era “todo lo que tenía para vivir”. La ofrenda agradable de Dios surge de un corazón sincero.