Reflexión del Evangelio Diario 21 de noviembre de 2021.

“Tú lo has dicho”.

Jn. 18, 33-37

El Reino de Jesús no es de este mundo. Los valores del Reino de Dios no son los valores que tienen los reinos de este mundo. En este mundo hay desigualdades, diferencias sociales, culturales, políticas, y religiosas; en este mundo hay fronteras que limitan el libre tránsito de las personas; hay quienes poseen mucho y se tienen mucho por dueños y hay quienes no tienen nada; unos gozan de salud, otros caminan enfermos; unos ocupan los primeros puestos, otros los últimos; en este mundo unos son los gobernados y otros los gobernantes; unos los que oprimen y otros los oprimidos. El Reino de Jesús en definitiva no es de este mundo. El Reino de Jesús es un Reino fraterno, no hay más padre, porque el único Padre es Dios. Todos son hermanos y hermanas. No hay lugares preferenciales. El amor es la ley fraternal en las relaciones humanas, así como toda la creación. La misericordia y la compasión anteceden al odio y el egoísmo. La autoridad se entiende como servicio, y la riqueza como generosidad y solidaridad. En el Reino de Jesús nadie pasa hambre, nadie pasar frío, nadie llora, nadie sufre, el Reino de vida en abundancia, vida en la verdad, Pilato representa el reino del mundo. Jesús es el Rey del cielo.