Reflexión del Evangelio Diario 20 de noviembre de 2021.

“Dios no es Dios de muertos, sino de vivos”.

Lc. 20, 27-40

Cuando mueren serán ángeles de Dios. Yo no habrá cuerpo, las leyes naturales que rigen el universo, las conocidas por nosotros hasta ahora, no se experimentarán de todo de tal modo. En esta vida, con la gracia de Dios, conocemos con los sentidos. A través de ellos es como interactuamos con la naturaleza. Nos maravillamos de los colores, de los sabores, de los olores, de las texturas, de los sonidos. Cuando muramos, nuestros sentidos se “apagarán” y sólo quedará nuestra alma, nuestro espíritu, los que creemos en Jesús sabemos que hay una vida plena en Dios después de la muerte, pero estamos ciertos que ésta comienza aquí. Resucitar es amar. Quien vive amando vive en el amor de Dios. El amor de Dios es presente eterno, porque lo eterno no está sujeto al tiempo.