Reflexión del Evangelio Diario 19 de noviembre de 2021.

“Ustedes han convertido la casa de Dios en cueva de ladrones”.

Lc. 19, 45-48

Jesús enseñaba todos los días en el templo, pero lo que enseñaba no era aceptado por los sumos sacerdotes, los escribas y los jefes del pueblo. No era la primera vez que lo escuchaban. Su modo de hablar de Dios les era inaceptable, como inaceptable era que la gente lo escuchara con atención. Tal era su descontento, y aún más cuando tiró las mesas de los cambistas, porque atentaba directamente con la administración del templo, que intentaban matarlo. No solamente querían silenciarlo, o repudiarlo, en realidad querían acabar con él. Los representantes del pueblo de Israel, los estudiosos de las Escrituras, los líderes, buscaran el modo de darle muerte. ¿En nombre de qué dios se puede matar o acabar con alguien?