Reflexión del Evangelio Diario 26 de octubre de 2021.

"Creció la semilla y se convirtió en un arbusto".

Lc. 13, 18-21

El Reino de los cielos es vida. La semilla de mostaza que se siembra en la tierra, sin que nadie lo vea, germina y crece hasta convertirse en un arbusto grande, y con sus ramas, da sombra y permite que los pájaros se aniden en sus ramas. La levadura, sin que nadie lo note, hace fermentar la masa de harina, con la cual se prepara el alimento que nutre y da vida. El Reino es así, no es un lugar físico, ni riqueza material alguna. El Reino de los cielos es la vida que se vive con Dios. Es estar con él, vivir de él. No es pasado ni futuro, el Reino es presente. Dios está en nuestro aquí y en nuestro ahora. Es vida que germina y fermenta en cada corazón. La pasión por el Reino fue la pasión de Jesús.