Reflexión del Evangelio Diario 17 de octubre de 2021.

"El Hijo del hombre ha venido a dar la vida por la redención de todos".

Mc. 10, 35-45

Que en la vida social, en todas las culturas, haya desigualdades y diferencias entre los seres humanos eso es reprobable, pero que las haya en la comunidad cristiana es inadmisible. Los discípulos de Jesús pleitean por sus diferencias: Santiago y Juan quieren estar uno a la izquierda y el otro a la derecha, y los demás se indignan por esto, quizá porque, aunque se indignan, todos se creen merecedores de esos puestos. Jesús al escucharlos los reprente. Los discípulos están procediendo como los jefes de las naciones, como los que gobiernan. En la comunidad cristiana no debería existir las clases sociales. Las diferencias por el rol que cada uno asume. La comunidad debe ser fraterna y cada uno debe ser hermano y hermana del otro. Si los discípulos quieren destacar en algo debe ser en esto, dijo Jesús: "el que quiera ser grande entre ustedes, que sea su servidor; el que quiera ser el primero, que sea el esclavo de todos", a ejemplo del Hijo del hombre que no ha venido a que le sirvan, sino a servir y dar la vida por la redención de todos. Ser el servidor y esclavo de todos. Este es el camino de la redención. ¿No estaremos caminando en sentido contrario?