Reflexión del Evangelio Diario 18 de septiembre de 2021.

“Lo que cayó en tierra buena representa a los que escuchan la palabra,

la conservan en un corazón bueno y bien dispuesto, y dan fruto por su constancia”.

 

Lc. 8, 4-15

Discípulo, seguidor y seguidora de Jesús, es diferente hacer sólo simpatizante. La parábola de la semilla Jesús la dirigió al gentío que lo seguía. Muchos de ellos sólo fueron simpatizantes. Lo seguían por los signos que realizaba, y otros, probablemente, por las palabras que escuchaban del sobre Dios y el Reino. Sin embargo, no todos caminaron hasta el final con Jesús. Al principio se entusiasmaron, después lo dejaron. El riesgo de una iglesia que está llena de simpatizantes es que tenga oídos para oír y no oiga. Adherirse a una comunidad, o a un grupo, no lo hace un creyente. El seguidor fiel a Jesús no es un simpatizante, “debe tener un corazón bueno y bien dispuesto, y dar fruto por su constancia, al poner en práctica el Evangelio”.