Reflexión del Evangelio Diario 28 de agosto de 2021.

"Porque has sido fiel en cosas de poco valor, entra a tomar parte en la alegría de tu Señor".

Mt. 25, 14-30

El Reino de los cielos es un don de Dios. Es un regalo del Padre que Jesús nos reveló, y que tiene para nosotros. Pero es un regalo que también, además de aceptarlo, se gana con frutos de bondad. Cada uno de nosotros, desde el nacimiento, fuimos provistos de dones para compartir. Los dones no son los mismos, por lo que Dios no pedirá lo mismo a todos. Cada uno dará fruto según sus capacidades y habilidades. A quien más se le dio, más se le pedirá, porque se le confió mucho. en esta vida sólo somos administradores, no dueños. No hay un ser humano que no pueda dar, ni un ser humano que no pueda recibir. Los frutos de bondad son frutos de amor. Quien no amó no está pronto para el Reino. Nadie se lo quita, "pero el que tiene poco, se le quitará aún eso poco que tiene".