Reflexión del Evangelio Diario de 26 de julio del 2021.

“El grano de mostaza se convierte en un arbusto y los pájaros hacen su nido en las ramas”.

Mt. 13, 31-35

En la comunidad cristiana no debían existir las clases y las diferencias sociales. En la comunidad cristiana debe imperar la fraternidad por encima de otros valores. Las desigualdades, las divisiones, los prejuicios, las opresiones, los robos, los insultos, las exclusiones por el aspecto físico, por la posición económica, por el apellido, por la profesión, por los roles que cada uno ocupa, no forman una comunidad cristiana. En una comunidad cristiana no se compite, se comparte; no se excluye, se integra; no se oprime, se ayuda solidariamente. Si algo debe distinguir el cristiano es esto: el que quiera ser grande, que sea el servidor; el que quiera ser el primero, que sea esclavo. Algo tenemos que hacer al respecto, porque al parecer son los valores del mundo los que más están presentes en los que dominamos la comunidad.