Reflexión del Evangelio Diario de 21 de julio del 2021.

“Algunos granos dieron el ciento por uno”.

Mt. 13, 1-9

Jesús se sentó a la orilla del mar. Y vio venir hacia él mucha gente. La mayoría era humilde. ¿Cómo explicarle a la gente del don de Dios? ¿Cómo decirles que Dios está presente, en medio de su misericordia? Entonces les contó lo que le sucede a un sembrado. Un sembrador arroja la semilla y esta puede caer en diferentes terrenos. No todos son tierra fértil, la semilla germina, pero si no es buena tierra, termina por secarse. El sembrador es Dios, la semilla es la palabra, el anuncio. La tierra es el corazón de cada hombre. Sin corazón está marchito, la palabra de Dios surtirá efecto. Un corazón que guarda rencores, y que es vengativo, que carga con muchas amarguras, que desea el mal del otro, que es mezquino, no es tierra fértil. Dios da sus dones y su palabra. Los frutos dependen de la tierra. Esto si era entendible para ellos.