Reflexión del Evangelio Diario de 16 de junio del 2021.

“Tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará”.

Mt. 6, 1-6. 16-18

La vida cristiana no es una ficción. No dura el tiempo que dura la estancia en el templo la capilla. Ser cristianos por minutos y horas no tiene razón de ser. Tampoco consiste en una pasarela para que todos nos vean. No está sujeta a las posturas físicas (parados, sentados, arrodillados), ni se define por las dádivas o limosnas. Por quien da más y quien da menos. No vale más un sacrificio que otro. El evangelista Mateo lo dejo escrito en su Evangelio. La vida cristiana consiste en estar a solas con el Padre, allí en lo íntimo, en lo secreto. Es hablar con él de corazón a corazón sin esperar recompensa alguna. Es cerrar la puerta y entrar a una atmósfera de amor. Aparentar no es amar. El amor no precisa de las apariencias.