Reflexión del Evangelio Diario de 09 de junio del 2021.

 “No he venido a abolir la ley, sino a darle plenitud”.

Mt. 5, 17-19

El evangelista Mateo era un hombre judío. Su Evangelio está dirigido a una comunidad judía que necesitaba ser catequizada en el Evangelio de Jesús. Creían en él, pero lo entendían al modo del pensamiento hebreo, precisaban de una verdadera conversión. Cambiar su forma de pensar, y aún más su forma de creer, requería del auxilio del Espíritu y de una catequesis. Como buen judío, Jesús no podía quebrantar la ley, abolirla, como si no fuera útil; ni la voz de los profetas, como si estos no hubieran hablado la palabra de Dios. La ley era buena, ponía orden, buscaba el bien común y los profetas profetizaron para cumplir la voluntad de Dios. En el Evangelio Jesús vino a darles plenitud. Todo lo que se habló en el pasado, que preparó la llegada del Mesías, se cumple ahora en el Jesús. Él es la plenitud.