Reflexión del Evangelio Diario de 07 de junio del 2021.

“Dichosos los pobres de espíritu”.

 

Mt. 5, 1-12

 

Las bienaventuranzas son el nuevo mandamiento. Moisés subió al monte y recibió un decálogo, las palabras de la ley, pero novio a Dios. Jesús Sube al monte y habla palabras de Dios. Y la primera palabra de nuevo decálogo es: dichosos, bienaventurados. Somos dichosos porque Dios nos ha mirado, porque Dios se ha fijado en nosotros. Ha puesto su mirada en el pobre de espíritu, en los que lloran, en los que sufren, en los que tienen hambre de sed de justicia, en los que son misericordiosos, en los limpios de corazón, en los que trabajan por la paz, en los perseguidos por causa de la justicia. Dichosos somos porque Dios nos ha mirado con amor. Mientras otros miraron a otro lado, Dios nos ha mirado. Nos ha tomado en sus “brazos” para decirnos bienaventurados.