Reflexión del Evangelio Diario 02 de abril del 2021.

“Pasión de nuestro Señor Jesucristo”.

Jn. 18, 1-19,42

Todo sucedió rápido. Escondidos en la penumbra de la noche estaban los sumos sacerdotes con los soldados romanos para aprender a Jesús. La maldad se esconde en lo oculto y está al acecho. Judas sale de entre las sombras y “con un beso” entrega a Jesús. Lo agarraron los soldados, se lo llevaron y le inventaron un juicio, todo fue rápido. La narración del relato de la pasión es desgarradora. Todos dejan solo a Jesús. Sus amigos esconden, el poder religioso lo acusa, el poder civil lo condena. La sentencia: la muerte en cruz. Entonces lo exhiben, se burlan, lo humillan. ¿Dónde están los que habían recibido un favor, un milagro? ¿Dónde están sus discípulos? El camino al calvario, aunque corto, es eterno; fruto de los castigos y el cansancio, cae tres veces. Sin piedad es crucificado. Los clavos desgarran su carne, ¡grita! Le atraviesan con una lanza del costado. El horror del sufrimiento. Ya en la cruz ¿a dónde iría? ¡Todo está cumplido! En medio de toda una tremenda soledad y dolor, aquí en la tierra como en el cielo, yace colgado el Hijo de Dios.