Reflexión del Evangelio Diario 16 de marzo del 2021.

“Al momento el hombre quedó curado”.

Jn. 5, 1-16

Sucedió en la piscina de Betesdá, en un día de fiesta en Jerusalén. Jesús encontró con un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo. La situación del hombre era todas las luces una historia de dolor, tanto corporal como espiritual. Jesús se conmueve de él, pues está en total abandono, entonces le dice: "¿quieres curarte?". El hombre no entiende, no le pide nada, resignado, sólo espera que alguien pueda meterlo en la piscina cuando el agua y esa gente se agite, ya que el ángel del señor obrará en el un milagro de ser curado. Tiene 38 años enfermo. Jesús obra en él un milagro, ya no hay que esperar más: levántate, toma tu camilla y anda. La alegría de aquel hombre, que ahora está sano, se ve opacada por los judíos de Jerusalén. Era sábado, nadie podía ser curado en sábado. Para ellos no hay nada que festejar.