Reflexión del Evangelio Diario 01 de marzo del 2021.

“Perdonen y serán perdonados”

Lc. 6, 36-38

Las exigencias para el discípulo son claras. Jesús no quería a sus seguidores y seguidoras de cualquier manera. Hay unos criterios claros que tiene que vivir. El discípulo tiene que ser misericordioso. Un ser humano solidario, capaz de ponerse en el lugar del otro. Por lo tanto, no debe ser alguien que juzgue, sobre todo injustamente. No debe condenar, etiquetar, excluir. Debe ser un humano de perdón, dispuesto a cambiar, a ir en búsqueda de aquél que esté perdido o haya propiciado una ofensa. Debe estar dispuesto a dar y a recibir. Debe tener un corazón generoso, pero también humilde. Un ser humano con la capacidad de relacionarse con los demás en términos equitativos. Sin esto, el discípulo no puede estar en el camino. No se puede seguir a Jesús de cualquier manera.