Reflexión del Evangelio Diario 14 de febrero del 2021.

“Se le quitó la lepra y quedó limpio”.

 

Mc. 1, 40-45

La palabra compasión se emplea con referencia al sentimiento que tiene una persona cuando se identifica con el sufrimiento de un tercero y experimenta tristeza y ternura por eso. Puede decirse que, a través de la compasión, se comparte el sufrimiento de los demás. No se limita a sentir lástima por el otro, sino en tener una postura activa para revertir su situación mediante el apoyo solidario. En este sentido, la compasión se relaciona con la solidaridad. Una persona solidaria es aquella  que tiene la capacidad de ponerse en el lugar de la otra. Ésta es la iniciativa que se encuentra hoy narrada en la persona de Jesús. Un leproso se acerca a Jesús para suplicarle de rodillas que lo cure. Jesús es solidario (compasivo) con él. El padecimiento de la lepra no sólo era un tal mal físico, sino un castigo que se interpretaba como divino. Los leprosos eran despreciados por todos. Hasta por Dios. Jesús sana a aquel hombre. El hecho atrajo la atención de todos, pero no todos se hicieron solidarios. La solidaridad es un valor cristiano que deben tener todos los seguidores de Jesús.