Reflexión del Evangelio Diario 08 de febrero del 2021.

“Cuantos tocaban a Jesús quedaban curados”



Mc. 6, 53-56

La fe cristiana sólo puede comprenderse como una fe en acción, no puede quedarse guardada en uno mismo. Cierto que es un don que Dios otorga, pero es un don para compartir. Tanto amor recibido por Dios, no puede quedarse en uno mismo. La auténtica felicidad sólo se experimenta en el otro, por eso la fe cristiana es una relación. El amor que Jesús experimenta del Padre tenía que comunicarse a los demás. En el mismo Evangelio de Marcos, Jesús está siempre en acción. Está viviendo el don del amor del Padre sanando y redimiendo. Tal derroche de amor llevó a que mucha gente lo buscara porque sabía que con tan solo tocarlo, encontraría la salud, la paz, la redención.