Reflexión del Evangelio Diario 19 de enero de 2021

El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado.

Mc. 2, 23-28

El sábado para los judíos era un día dedicado al Señor. Según el relato de la creación contenido en el libro del Génesis, en el séptimo día Dios descansó. Guardar el sábado, por lo tanto, era algo sagrado, no solamente una disposición humana. Era el día dedicado al Señor, un día de oración y acción de gracias, pero al mismo tiempo, un día que ponía a todos, de cualquier estatus social, en las mismas condiciones de igualdad, porque lo mismo tenía que guardarlo el rico como el pobre. Jesús no quebrantó el sábado, lo guardó como lo guardaba el pueblo judío, pero interpretó que, aun en el día del Señor, no puede dejarse de lado hacer el bien. Orar está estrechamente relacionado.