Reflexión del Evangelio Diario 15 de enero de 2021

El Hijo del hombre tiene el poder para perdonar los pecados

Mc 2, 1-12

Quién tiene un amigo, tiene un tesoro. Un verdadero amigo es aquél que te hace crecer, que está al pendiente de ti. Te conoce. No solo te consiente, te exige. Jesús llegó a Cafarnaúm. La gente lo seguía y se aglomeraba en torno a él. Un paráclito, con sus amigos, quería verlo. Tanto lo querían que lo querían ver sano. Quien de verdad te quiere, quiere siempre lo mejor de ti. No tenían otra pretensión. Había escuchado, quizá, las maravillas que Jesús había hecho en la comarca. Al no poder entrar a la casa donde estaba Jesús, no lo pensaron más. Subieron al techo, levantaron el mismo y bajaron a su amigo. El amor, cuando es auténtico, te lleva a experimentar lo inimaginable. Jesús lo curó.