Reflexión del Evangelio Diario 04 de Enero de 2021

Mt 4, 12-17. 23-25

La noticia de que Juan Bautista había sido encarcelado debió sonar para todos sus seguidores como una noticia trágica. Algunos probablemente, decepcionados de su maestro, de que estuviera encarcelado, lo dejaron. Otros por temor a ser identificados como sus discípulos y correr con la misma suerte, también se fueron. Caer en una cárcel romana debía infundir terror. Jesús al enterarse del hecho, se va a Galilea y comienza a proclamar el Reino de Dios. A todas luces, lo iniciado por Jesús debió ser un acto provocativo. ¡Él tomó el lugar de Juan Bautista! De inmediato, dice el texto bíblico, empezó a tener seguidores de todas partes y la noticia del “nuevo” profeta que desafiaba a Roma se difundió en toda la comarca. Este hecho no pasará desapercibido años más tarde.